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El rechazo de las Universidades Nacionales a los fondos de Minera Alumbrera

 

El tema de los fondos que Minera Alumbrera gira a las Universidades Públicas toma cada

vez más estado público y, entonces, se transforma en escándalo. Cada vez más

estudiantes, más docentes, más trabajadores y autoridades de las mismas se sienten

interpeladas por las voces que desde hace años denuncian la contaminación y la

expoliación que genera la explotación minera más importante del país. Desde el año

pasado, la oscura relación de las Universidades Públicas (UP) con Minera Alumbrera

Limited (MAL) ha tenido resonancia en los principales medios de comunicación tanto

nacionales como provinciales, muchas veces con posiciones antagónicas, como el cruce

Svampa-Reboratti en la columna de opinión del diario

paradigma del estado actual de la discusión, que gira en torno a uno de los cauces por los

que llegan fondos de MAL a las UP: la distribución de las utilidades del YMAD, el ente

interestadual encargado de la explotación de los yacimientos dentro de los cuales se

encuentra el de Bajo de la Alumbrera. En efecto, de las ganancias obtenidas por la

explotación de dicho yacimiento, MAL está obligada a abonar el 20% al YMAD, con el

que forma una Unión Transitoria de Empresas (UTE), quien a su vez está obligado a

distribuirlo con la provincia de Catamarca (60%), la Universidad Nacional de Tucumán

(20%) y el resto de las UP (otro 20%). Este 20% (más el 20% correspondiente a la

Universidad de Tucumán), que comenzó a distribuirse en 2008, es el que está puesto en

cuestión

de las UP, éstas ya habían recibido millones de MAL, por medio de convenios privados

entre cada universidad y el emprendimiento minero, celebrados bajo el auspicio de la

“autarquía económica“ que rige las UP desde la menemista Ley de Educación Superior

(LES). A comienzos de este año ya expresamos nuestra postura con respecto a los fondos

provenientes de los convenios, compartida en sus generalidades por otros estudiantes y

docentes de nuestras Universidades, así como por organizaciones sociales, ambientalistas,

personalidades e intelectuales. Remitimos a dicho documento para una información más

detallada de la primera forma en que las UP recibieron y reciben fondos de MAL

como para un panorama y una serie de referencias sobre la explotación y la

contaminación producida por la minera. Tal como hiciéramos en su momento,

mantenemos férreamente nuestro rechazo a los fondos de MAL, sea los provenientes de

convenios o de la distribución de utilidades del YMAD, donde las UP obtienen

dividendos, a la manera de socios capitalistas, de la archicuestionada explotación del

yacimiento Bajo de la Alumbrera. A su vez, creemos necesario realizar un análisis más

pormenorizado de la cuestión, puesto que, sobre todo la segunda forma en que aparecen

los fondos de MAL en las UP, blindada legalmente y resistida ética y políticamente,

requiere consideraciones teóricas más pormenorizadas, con el fin de dotar de argumentos

a las consignas expresadas en las numerosas declaraciones encontradas que, dijimos,

Clarín1, que podemos tomar como2. Pero antes de que estas utilidades comenzaran a ser depositadas en las cuentas3, así

 

1 Ambos artículos se adjuntan a la presente como Anexo I.

2 50.000.000 que se distribuyeron en 2008 y 36.800.000 que se liquidaron en 2009. Véase la resolución

del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la forma de distribución propuesta por el misma en el

anexo VI.

3 Puede leerse en

www.nounsamalumbrera.wordpress.com.

 

tienen su paradigma en el cruce Svampa-Reboratti, aunque no toda su manifestación.

Finalmente, y como última consideración

 

 general, creemos que es imprescindible ligar la

 

discusión de los fondos UP-MAL a la cuestión del financiamiento estatal de la educación

y por eso mantenemos también de modo férreo nuestro llamado a la movilización para la

anulación de la Ley de Educación Superior (LES) y, frente al rechazo a los fondos de

MAL, proponemos: 100% de presupuesto estatal para la educación. Con esto se logrará

avanzar en la autonomía del saber producido en la Universidades frente al poder

económico, que solo lo utiliza en tanto maximiza las ganancias de las empresas.

 

 

noalosfondosmineros.wordpress.com

Universidad Nacional de San Martín

Por un frente interuniversitario contra los fondos mineros

 

En los dos puntos siguientes, se analizan brevemente la cuestión de los fondos que

ingresan a las UP a través de MAL y se reproducen breves e interesantes textos para el

debate en seis anexos.

 

Por: Gabriel Masip – Universidad Nacional de San Martín

 

1) Las dos formas en que MAL ingresa dinero en las UP

 

El dinero ingresado en las UP por MAL tiene dos formas; distinguirlas nos ayudará a

comprender claramente por qué debemos rechazar ambas sin necesidad de perdernos en

problemas “escolásticos” sobre el origen de los fondos y sin necesidad de quedar

anulados discursivamente frente a la legalidad de sus formas, quedando varados en una

indiscutida posición “ética”. Avanzamos sobre las apariencias y los fenómenos, sobre

todo nosotros que somos integrantes de lo que podemos llamar, con el Dr. Raúl

Montenegro, “cuerpos sociales de conocimiento”

fundamental entre ambas formas: una, la de los convenios, reconoce directamente que las

UP tienen que estar al servicio de las empresas, o sea, que sus conocimientos tienen que

estar dirigidos a maximizar las ganancias de las empresas y que sirven en tanto cumplen

esta función. Esta forma, ya se ha marcado, está detalladamente explicada en las

consideraciones realizadas en el artículo

4. Así, reconocemos una diferencia

La Unsam y el convenio con Minera Alumbrera

 

y, por eso, no nos extendemos en ella. Diremos, solamente, que por medio de esta forma,

el dinero contante y sonante ingresa en las UP por medio de un contrato privado. La

segunda forma, la de la distribución de utilidades del YMAD, se basa en una anticuada

ley de 1958 que, a sabiendas del interés de grandes grupos económicos sobre estas

riquezas naturales, intentaba resguardar los resultados de la explotación, repartiéndolos

entre el estado provincial y las UP. Claro que esta forma legal permitió que el YMAD se

asociara en desventaja abismal con una empresa como MAL mediante la UTE. Así, por

medio de esta forma, el dinero contante y sonante ingresa a las cuentas de las UP por

 

4 “Pedido de rechazo de los fondos procedentes de YMAD destinados a Universidades Nacionales”,

Prof. Dr. Raúl Montenegro. En el Anexo III se adjuntó un extracto de este documento. En el sitio citado en

la nota 2, se puede descargar el documento completo.

 

medio de la distribución de las ganancias obtenidas por la explotación de Bajo de la

Alumbrera. En efecto, el artículo 1º de la resolución del Consejo Interunivertario,

adjuntada en anexos, reza: “Proponer la distribución de las utilidades líquidas y

realizadas de los “Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio” disponibles a la fecha del

presente”. Decimos entonces que en este caso las UP son socias en la explotación del

yacimiento, y no lo perdemos de vista: no son tan solo fondos, son ganancias frescas de la

explotación del yacimiento. “Frescas” de contaminación y expoliación.

Frente a estas dos formas, tenemos dos modos básicos y sencillos de anular el ingreso de

los fondos en las UP: una, anulando y no firmando más convenios

anulación de la ley 14.771, que estipula la conformación y la forma de distribución de las

utilidades del YMAD. En el segundo caso, la instancia previa, es el rechazo formal de las

UP a los fondos del YMAD. A su vez, estos quedarán retenidos en las cuentas de las UP y

deberán ser derivados oportunamente (pues, en el caso de las utilidades repartidas en

2009, los fondos ya están en las cuentas, al menos de la CIN, aunque desconocemos el

circuito físico de este dinero). A la anulación de la 14.771 seguirá la disolución de la UTE

con MAL y la paralización de la explotación del yacimiento

ocurrir si prosperan en la justicia las causas por contaminación, tema aparte).

La medida de fondo que vale para la anulación de estas fuentes espurias de financiación

de las UP, es la anulación de la LES y la concreción del financiamiento 100% estatal para

la educación.

5 y otra, solicitando la6 (cosa que también puede

 

5 Este paso, el de la anulación de todos los convenios con empresas privadas que actualmente tienen las

UP (Carrefour, Nobleza Piccardo, Banco Santander Río, etc.), así como del arancelamiento de muchas

carreras o ciclos de licenciatura, entre muchas otras formas en que se manifiesta la “autofinanciación”, es

un paso que debe ser inmediato, pues ni siquiera supone la anulación de la LES, paso para el cual podemos

esperar para que los legisladores lleguen de sus provincias y se sienten en sus bancas. Pues a la exigencia

para la anulación inmediata de todos estos convenios, que no se logrará a menos que exista una voluntad

masiva y movilizada para que esto suceda, debe suceder un inmediato incremento de las partidas

presupuestarias para la educación por parte del gobierno.

6 La anulación de esta ley tiene numerosos fundamentos, por ejemplo: es muy anticuada y nadie puede

creer que estamos en la misma situación que en 1958 (la pregunta es: ¿por qué en los noventa no se anuló

esta ley, al aprobarse las leyes de “expoliación minera“? La respuesta es: porque se pudo hacer una UTE y,

de paso, tener asociadas a las UP); por otro lado, supone ya un esquema de financiación por fuera del

presupuesto nacional para las UP.

 

2) ¿Por qué rechazar los fondos?

 

“Y si hubiera honores y elogios que los prisioneros se

entregaran a veces unos a otros, y premios para el que

distinguiera con más precisión las sombras que

pasan… ¿te parece que el hombre liberado podría

desear los premios […] o sufrir lo que sea antes que

juzgar sobre esas sombras y vivir de aquel modo”

(Platón,

República, 516c-d, trad. Mársico-Divenosa)

 

Como vimos, ambos fondos provenientes de MAL cumplen con la legalidad establecida:

los convenios se pueden realizar en el marco de las facultades que estipulan la “autarquía

financiera” o “autofinanciación” de las UP en la LES, mientras que los fondos del

YMAD se reciben por orden de la ley 14.771. En esta forma legal descansan los rectores

y consejeros que aprobaron los convenios y los fondos del YMAD

investigadores como Reboratti que apoyan estas decisiones, amén de las camarillas que

están directamente involucradas en los beneficios de estos fondos (en el caso de la

UNSAM, el Ing. Hugo Nielson y su entorno). Del otro lado, la oposición a los fondos se

basa en que las UP no pueden recibir fondos como socias de un emprendimiento

probadamente contaminador y probadamente expoliador como el de la Alumbrera. Aquí

es donde se definen las posturas: o nos jugamos por la legalidad y cerramos los ojos ante

la realidad o pensamos críticamente más allá de la legalidad, que no es más que

apariencia y fenómeno, o sea, que aparece y se esfuma con la velocidad con que un grupo

mayoritario de legisladores aprieta el botón de su banca. La postura de rechazar los

fondos supone, como se dijo más arriba, arribar a las instancias formales en las que el

rechazo se hace efectivo, pero se anticipa a éstas por medio de una amplia discusión y

movilización en las Universidades, como son las valerosas oposiciones formales de las

facultades de Psicología y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, de la

Facultad de Ciencias Sociales de la UBA

de la Patagonia, así como las declaraciones de Centros de Estudiantes, Agrupaciones,

Consejos Consultivos y movimientos de diversa heterogeneidad de la Universidad

Nacional de Entre Ríos, de la de Luján, de la Universidad Nacional del Sur, de la Pampa,

de Salta, etc. Resaltó y ayudó a propagar la presión para que se abriera el debate, la carta

enviada por Adolfo Pérez Esquivel al presidente del Consejo Interuniversitario Nacional

y a los rectores de todas las UP

Ahí tenemos el hecho: rechazamos los fondos de la minera porque son fondos que

consiguen las UP como socias de una empresa contaminadora y expoliadora, que mata y

deteriora nuestro medio ambiente, matando generaciones futuras. Pero este rechazo no

tiene que ver directamente con los fondos ni con ningún “prurito ético”, como sugieren

algunos histéricos apologistas, sino que se basa en razones políticas que deciden el

7 así como docentes e8, de la sede Esquel de la Universidad Nacional9.

 

7 Ver en Anexo V una nota publicada en el diario

ciertos tópicos que aparecen en quienes aceptan los fondos.

8 Ver en Anexo IV una declaración conjunta de distintas organizaciones de la UBA.

9 Véase en Anexo II esta carta, espléndida síntesis de la comprometida situación de MAL.

La Arena de la La Pampa, muy ilustrativa a los fines de

 

destino de nuestra sociedad, pues el hecho de rechazar las fondos va ligado, como

primera instancia, al hecho de disolver la sociedad con MAL, paralizando la explotación

del yacimiento. Un rechazo puramente testimonial, puramente “ético“, no tendría ningún

efecto sobre la realidad. Es la vieja afirmación de que la ética se define en la política.

Por otra parte, una segunda instancia del rechazo sigue la siguiente dirección: la que

proclama que la educación pública debe romper las cadenas que la atan al interés privado

de las empresas, que arrasan todo a su paso con tal de obtener ganancias, así como debe

romper la cadena que la ata específicamente a la explotación de los yacimientos del

YMAD y debe recibir la totalidad de su presupuesto del presupuesto del Estado Nacional.

Así, virando el interés de la Universidad del interés privado al interés público (ya que a

eso tiende la financiación estatal), estará en mejores condiciones de generar conocimiento

(saber, ciencia, técnica) que luego será utilizado en la explotación de yacimientos como

los del YMAD con un propósito social y con un criterio que impida la destrucción del

medio ambiente y de las poblaciones aledañas a estos emprendimientos: si el

conocimiento producido en la Universidades Públicas tuviera este propósito, sería

imposible que se utilizaran técnicas destructivas para la explotación de los distintos

yacimientos, ya que no se harían en base a la producción de ganancia sino en función de

las necesidades sociales

Universidad puede dar un primer paso hacia eso. Rechazar los fondos, rechazar a Minera

Alumbrera, unirse a los que vienen denunciándola, unirse a los pueblos afectados, unirse

a los trabajadores de la mina, unirse al rechazo a la expoliación imperialista, es un paso

que adelanta el gran cambio social necesario para parar la maquinaria que, loca por la

ganancia, va chorreando la sangre de nuestros hermanos y destruyendo nuestro hábitat;

nuestro, de los humanos y de los animales.

Estas consideraciones, por medio de las cuales nos hemos abstraído de las apariencias y

los fenómenos, tanto de las imposiciones legales y del discurso oficial, atado al poder

económico, como de cualquier forma de mistificación del dinero que ingresa a las UP

10. Esto requiere, claro está, otro tipo de cambio social, pero la11,

 

10 Aquí también nos confunden las sombras: tenemos que tener en cuenta que la visión capitalista de la

explotación de la mina trae sus beneficios sociales como “contra efecto virtuoso” de la búsqueda de

maximizar el capital, aquella locomotora loca de Adam Smith que en su búsqueda de ganancia hacía

prosperar las estaciones intermedias (así, las políticas de Responsabilidad Social Empresaria; así, cualquier

cosa que un apologista pueda mostrarnos que se hizo con la minería, v.gr., una cañería de cobre). Esto no lo

negamos, simplemente lo enfrentamos. Creemos que la necesidad social debe anteponerse a la de

producción de ganancia, que no solo trae sus “contra efectos virtuosos“ sino los “desastrosos“, como son la

ingente contaminación y destrucción ambiental, los efectos negativos en la poblaciones aledañas al

yacimiento, la explotación y superexplotación de sus trabajadores directos e indirectos, algunos de los

cuales, incluso, han muerto en accidentes en la mina. No parar esta maquinaria destructiva, obnubilados por

las sombras del presente, nos llevará a nuevas lamentaciones futuras. La sangre y los gritos que recorren la

historia latinoamericana nos imponen la necesidad de luchar.

11 Que es tan distinto y tan indiferenciado como el mismísimo que ingresa a las arcas del Estado por

medio del impuesto a las ganancias o a las exportaciones, etc. “Mistificar el dinero”, en breve formulación,

sería la posición que está en contra de los fondos mineros porque son “fondos manchados”, que puede

servir a los efectos de difusión de la causa, pero que no aporta a una discusión de intereses encontrados.

Desde esta perspectiva, tras hacer un informe desagregado del presupuesto nacional, deberíamos rechazar

muy buena parte del presupuesto que hoy en día ingresa a las universidades por el rubro presupuesto

nacional (esto es lo que llamamos “cuestión escolástica”). La posibilidad de crear comisiones

“escolásticas” para investigar y fiscalizar los fondos que ingresan a las UP por medio de la

 

nos llevan a sentir muy a la mano el rechazo a los fondos de la Alumbrera (porque ya no

rechazamos, en los hechos, simplemente los fondos de MAL, sino que rechazamos a

MAL y rechazamos el subyugamiento de las UP a intereses privados) y nos llevan a sentir

muy a la mano la posibilidad de un cambio profundo que cambie no el mero “origen de

los fondos” que financian nuestras universidades sino la función social que ella cumple.

 

“autofinanciación” -como sugiere, v.gr., el Dr. Montenegro- no es más que una reafirmación de la

dependencia de la UP de los fondos privados, más allá de agregar una burocracia que todavía dificultaría

más salir del actual esquema de financiación de las UP.

 

Anexo I: El cruce Svampa-Reboratti

 

DEBATE

Dinero oscuro de la minera

Por: Maristella Svampa, Socióloga

(CONICET, UNIVERSIDAD NACIONAL DE GENERAL SARMIENTO)

 

El geógrafo Carlos Reboratti publicó el sábado una nota de opinión criticando a aquellos sectores

académicos que hoy cuestionan que el Consejo Universitario Nacional haya aceptado fondos provenientes

de la compañía minera Bajo La Alumbrera, actualmente procesada por la Justicia Federal.

El autor desconoce los objetivos de la ley 14771, que estipula la distribución de beneficios a las

Universidades Nacionales. El espíritu de esa ley, sancionada bajo el gobierno de Frondizi, apuntaba al

desarrollo científico nacional así como al control del Estado sobre los recursos naturales. Estemos de

acuerdo o no con estas premisas, el caso es que el espíritu originario de la ley hoy ha sido completamente

tergiversado, gracias a las “generosas” reformas de los 90 que inhiben al Estado nacional de disponer del

subsuelo y favorecen de manera escandalosa, a través del nuevo marco regulatorio, un modelo de

expropiación económica en manos de grandes empresas transnacionales.

Reboratti parece ignorar que este tipo de minería utiliza tecnologías modernas más agresivas que las de

antaño (dinamitación de montañas enteras, utilización de grandes cantidades de agua, procesos de

lixiviación con sustancias químicas), que generan gravosos efectos socio-ambientales y colisionan con las

economías locales y las formas de vida de las comunidades involucradas.

Para el caso de La Alumbrera, cuya explotación afecta a Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Tucumán,

son numerosas las denuncias existentes, una de las cuales condujo a su actual procesamiento por el “delito

de contaminación peligrosa para la salud”.

En consecuencia, las Universidades públicas no pueden aceptar acríticamente estos fondos,

desentendiéndose tanto del espíritu de la ley como del actual procesamiento judicial de La Alumbrera, que

arrastra con todo un historial de violación de derechos humanos. Tampoco pueden ignorar las ingentes

denuncias de las comunidades afectadas por la vertiginosa expansión del actual modelo minero en nuestro

país, que subrayan el carácter insostenible del mismo.

Fuente: http://www.clarin.com/diario/2009/07/31/opinion/o-01968948.htm

 

DEBATE

Ambiente: el error del no a todo

Por: Carlos Reboratti

Fuente: GEOGRAFO (UBA, CONICET)

 

Circula por diferentes ámbitos el tema de un pago de 50 millones de dólares que la compañía minera Bajo

de la Alumbrera ha girado al Consejo Universitario Nacional. Se ataca al CIN por haber aceptado ese

dinero, con el argumento de que está originado en una empresa sobre la cual pende una acusación por

contaminación ambiental.

Esta reacción se inscribe en un tema más general, el notable crecimiento en nuestro país de un pensamiento

ambientalista que se podría llamar ludista (en el sentido de su oposición al progreso técnico) y que con

argumentos pocas veces bien fundamentados le dice no a todo: no a la energía nuclear, no al uso del

glifosato, no a las papeleras, no a la soja RR, no a la minería… Y nunca ofreciendo una alternativa realista y

razonable.

El pago que tiene que depositar la compañía minera al CIN no es una dádiva sino una obligación

contractual por los derechos que la Universidad de Tucumán tiene sobre el yacimiento Aguas de Dionisio,

que explota dicha compañía. Es por lo tanto absolutamente legítimo, y se basa en el principio de que las

compañías mineras (o de cualquier otro tipo) deben cumplir con sus obligaciones legales, más allá de su

situación judicial. ¿Por qué perdonar a la compañía minera el pago de sus obligaciones en base a una

posición teóricamente principista pero mal informada?

Parece por lo menos irresponsable pensar que una compañía por estar acusada (remarco acusada) debería

dejar de cumplir con sus obligaciones legales. En todo caso, si se tiene algún prurito sobre este tema, se le

debería pedir al CIN que esos fondos se dediquen a pagar investigaciones sobre los problemas de

contaminación.

En el fondo el tema de la rabiosa oposición ambientalista a casi todo parte se basa en una idea curiosamente

retrógrada y fatalista: que la sociedad y el Estado no tienen ni aparentemente pueden tener capacidad de

control sobre los impactos ambientales de las empresas, y por lo tanto la solución es impedir que éstas se

instalen. El problema no es la contaminación, que es inevitable, sino cómo controlarla. w

Fuente: http://www.clarin.com/diario/2009/07/25/opinion/o-01965114.htm

 

Anexo II: La carta de Pérez Esquivel a los rectores de las UP y al CIN

 

Buenos Aires, 10 de junio de 2009.-

Señor

 

Presidente del Consejo Interuniversitario Nacional

Darío Pascual Maiorana

Señores/as

 

Rectores/as de las Universidades Nacionales[1]

S / D

Reciban el fraterno saludo de Paz y Bien.

Me dirijo a Ustedes a fin de expresarle mi profunda preocupación, en relación a la distribución, entre las

universidades públicas, de fondos provenientes del emprendimiento minero Bajo La Alumbrera, de

Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), ubicado en la provincia de Catamarca.

En virtud de la ley 14.771[2] y sin mayor debate, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) decidió, con

la resolución 672 del 10 de julio del 2008, la distribución de 50 millones de pesos. Esta decisión fue luego

avalada por cada una de las universidades, que recibieron desde 990 mil pesos hasta cerca de 3 millones y

medio de pesos por la Universidad de Buenos Aires (UBA). A nuestro conocimiento, la sede Esquel de la

Universidad Nacional de Patagonia es la única institución universitaria que rechazó estos fondos, por

motivos éticos. Ahora, hace menos de un mes, con la resolución 699 del 18 de mayo del 2009, el CIN

aprobó una nueva distribución, esta vez de 36,8 millones de pesos.

Sabemos de las necesidades financieras de las universidades nacionales, las cuales no logran cubrirse con

las partidas presupuestarias asignadas por el Congreso de la Nación. Sin embargo, nos parece que tanto el

CIN como cada una de las universidades nacionales deberían rechazar esos fondos millonarios, por el

hecho de que provienen de una actividad destructiva y contaminante, que genera cada día más violaciones a

los derechos humanos de las poblaciones aledañas al mega-emprendimiento.

Entre otros muchos efectos desastrosos provocados por la gran minería, cabe recordar que el uso

indiscriminado del agua por Minera Alumbrera Ltd. (100 millones de litros por día) provocó la

desaparición de la gran parte de las actividades agrícolas en los departamentos aledaños[3]; la

contaminación del agua y del aire aumentó de manera constante los casos de cáncer y las enfermedades

respiratorias[4], y provocó la muerte de muchos animales (tanto ganado como animales salvajes); la

libertad de expresión de los ciudadanos es cada día más violada. Se trata de una actividad que afecta de

manera ampliamente negativa las condiciones de vida no sólo de las poblaciones actuales, sino también de

las generaciones futuras.

Además, como lo destaca Mirta Antonelli, profesora de la Universidad de Córdoba, “hay un aspecto ético

involucrado, porque se trata de fondos cuya procedencia está judicializada por contaminación, que es un

delito federal. Ahora se están haciendo cómplices todas las universidades”[5]. Así, lo más alarmante es que

esta empresa no haya sido obligada a suspender sus actividades, aún cuando su vice-presidente Julian

Patricio Rooney está siendo procesado por daño ambiental por la Cámara Federal de Apelaciones de

Tucumán. Este procesamiento judicial, dispuesto en mayo de 2008, es el primer fallo contra una

multinacional minera por delito ambiental, y una importante oportunidad para luchar contra la impunidad

en materia ambiental. Cabe destacar que esta causa se inició en abril de 1999, y, sin la intervención y la

perseverancia del Fiscal General de la Cámara Federal de Tucumán, hubiera continuado paralizada mucho

años más. El fallo se apoya en pruebas contundentes sacadas de los informes de impacto ambiental de la

empresa misma, demostrando la contaminación de las aguas del canal de desagüe DP2, donde se vierten los

efluentes de la planta de filtrado del concentrado de mineral del yacimiento Bajo La Alumbrera[6]. Ya en

2007, un informe de la propia Secretaría de Minería de la Nación detallaba los graves impactos ambientales

causados por esta mina[7].

Las universidades, sobre todo la universidad pública, tienen el deber de mantener una mirada crítica sobre

toda actividad productiva y sus impactos sobre la población. Mantener esta distancia crítica implica que la

universidad goce de una total independencia para desarrollar sus investigaciones. El hecho de que la

producción de saberes técnicos dependa de fondos originados en una actividad tan cuestionada como la que

desarrolla Minera Alumbrera Ltd. le resta confiabilidad.

Por otro lado, nos parece importante subrayar que la distribución de dinero proveniente de este megaproyecto

minero no es la única arremetida de las grandes corporaciones económicas sobre el ámbito

académico. Son muchos los científicos y las instituciones académicas que fueron cooptados y que

multiplican las publicaciones complacientes con el modelo sojero y el modelo extractivo minero. Eso

contribuye a desprestigiar el ámbito académico; en lugar de cumplir con su deber de informar a la sociedad

civil, estas actividades tienden a desinformar. Pero también son muchos los científicos, investigadores y

académicos que tratan de proponer miradas alternativas al discurso hegemónico, poniendo a la luz los

daños irreparables provocados por estas actividades destructivas, saqueadoras y contaminantes. Varios de

ellos luego sufrieron represalias y sanciones adentro de sus instituciones.

Señor Presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, y Señores/as Rectores/as de las Universidades

Nacionales, les pedimos tengan presente que la explotación de Bajo la Alumbrera, desde hace más de 10

años ahora, viene provocando graves violaciones a los derechos humanos, no sólo al derecho a vivir en un

ambiente sano, sino también al derecho a la salud, y a los derechos económicos, sociales, culturales y

políticos de millones de personas.

Las universidades que Uds dirigen deben actuar en defensa del bien público y estar al servicio de los

ciudadanos, y eso requiere una total independencia de los intereses privados. Las universidades deben abrir

sus puertas al debate de tales temas de suma importancia, para definir el modelo de país que queremos.

Por todo eso, y porque sabemos de su compromiso con los intereses del pueblo y con la libertad académica,

solicitamos que cumplen con la exigencia ética de rechazar los fondos provenientes de YMAD.

Les agradecemos toda la atención que pueda prestar a esta situación, y adjuntamos información más

detallada[8] respaldando nuestro pedido.

Les reitero mi fraterno saludo.

Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

________________________________________

 

[1] Enviamos esta carta a los/as rectores/as de las universidades nacionales que recibieron parte de estos fondos: Buenos Aires,

Catamarca, Centro, Chilecito, Comahue, Córdoba, Cuyo, Entre Ríos, Formosa, General San Martín, General Sarmiento, Iuna, Jujuy,

La Matanza, La Pampa, La Plata, La Rioja, Lanus, Litoral, Lomas de Zamora, Luján, Mar del Plata, Misiones, Nordeste, Noroeste de

la Provincia de Buenos Aires, Patagonia Austral, Patagonia San Juan Bosco, Quilmes, Río Cuarto, Rosario, Salta, San Juan, San Luis,

Santiago del Estero, Sur, Tecnológica, Tres de Febrero, Tucumán, Villa María.

[2] El yacimiento que hoy explota Minera Alumbrera Ltd. fue descubierto por Abel Peirano, que lo registró a nombre de la

Universidad de Tucumán en 1948. Luego la Provincia de Catamarca reivindicó su derecho a la propiedad del yacimiento por lo que se

conformó YMAD, una empresa interestatal de derecho privado. Para explotar la mina, en 1994, YMAD conformó con la empresa

transnacional Minera Alumbrera Ltd. una unión transitoria de empresas (UTE), por la cual recibe el 20% de las ganancias de esta

explotación. De este monto, según la ley 14.771, a la provincia de Catamarca le corresponde un 60%, a la Universidad de Tucumán un

20% y el 20% restante se dirige al CIN y las demás universidades nacionales.

[3] Ortiz, Ricardo, Las empresas transnacionales en la minería argentina: seguridad jurídica para las empresas, inseguridad ambiental e

incumplimiento de los derechos de las comunidades locales, Informe de investigación, Observatorio de las Empresas Transnacionales,

Foro Ciudadano de Participación para la Justicia y los Derechos Humanos, Buenos Aires, 2007.

[4] Entre 1998 y 2002, luego del comienzo de la explotación de Bajo La Alumbrera, el número de patologías respiratorias de los niños

aumentó un 63% según datos del servicio de pediatría del Hospital Zonal de Andalgalá en Catamarca (Nota nº44/03, área

programática nº9). Desde entonces el hospital dejó de publicar datos estadísticos al respecto.

[5] “El oro no brilla en la academia”, Página 12, 5 de junio de 2009.

[6] Más información en: Causa “González, Juan Antonio s/ infracción a la ley 24.051”. Expte nº47.958. Juzgado Federal de Tucumán

nºII.

[7] Secretaría de Minería de la Nación, Provincia de Tucumán – Determinación de impactos ambientales, marzo de 2007.

[8] Adjuntamos el informe y carta entregada al vice-presidente de Minera Alumbrera Ltd., en octubre 2008, así como el informe

Impacto de la gran minería sobre las poblaciones locales en Argentina, realizado en julio 2008.

 

Anexo III: Extracto del documento que sintetiza la posición de la Facultad

de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba.

 

EL IMPACTO AMBIENTAL Y SOCIAL DE MINERA ALUMBRERA SOBRE CINCO

PROVINCIAS DE ARGENTINA. ANTECEDENTES DE VIOLACIÓN A NORMATIVA VIGENTE

Y DERECHOS HUMANOS POR PARTE DE ALUMBRERA LIMITED Y SUS GERENCIADORAS

(XSTRATA COPPER, GOLDCOPRP INC Y YAMANA GOLD). PEDIDO DE RECHAZO DE LOS

FONDOS PROCEDENTES DE YMAD DESTINADOS A UNIVERSIDADES NACIONALES

. Por:

 

Prof. Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo

A. INTRODUCCIÓN

El envío de fondos desde YMAD a las Universidades Nacionales ha generado un amplio debate en las

universidades nacionales y la sociedad. Este informe muestra que ese envío y la aceptación por parte del

Consejo Interuniversitario Nacional (CIN)

por lo menos desde 2008 en que se traspasó la primera remesa de fondos (50 millones de pesos). Aunque

queda pendiente el análisis de porqué este traspaso recién comenzó en 2008 (cuando es público que la UTE

YMAD-

menos 1997) debe quedar claro que el rechazo a los fondos sostenido por nuestra Facultad de Psicología y

otras unidades académicas de Argentina es ético. No legal.

La información contenida en este informe muestra cómo los gerenciadores de

normas en Argentina y contaminaron en forma flagrante ambientes muy sensibles de Catamarca, Tucumán

y Santiago del Estero, por lo cual está procesado penalmente su Vicepresidente Primero, Julián Patricio

Rooney [6]. También analiza someramente los posibles impactos ambientales sobre Córdoba y Santa Fe.

Describe asimismo los pésimos antecedentes en materia de derechos humanos, derechos laborales y

ambiente que tienen

Las universidades públicas pueden recibir recursos económicos procedentes de sectores privados, algo que

viene ocurriendo desde hace décadas, pero anteponiendo condiciones éticas. ¿Recibiría la Universidad

Nacional de Córdoba una donación hecha por Luciano Benjamín Menéndez, responsable de genocidio,

procesado y condenado por la Justicia Federal? Ciertamente no.

Si se reciben fondos de personas o instituciones que violaron normas, y que al hacerlo pusieron en riesgo la

salud y la vida de las personas, tal aceptación demuestra ausencia de criterios éticos y “blanquea”

indirectamente la imagen individual o corporativa de quienes transfieren fondos. Es irrelevante en este caso

la legalidad que ciertamente tiene la transferencia de YMAD a las universidades nacionales. Quienes

receptan fondos deben estar atentos a la conducta social de quienes los transfieren, y solicitar –por lo

menos- una exhaustiva investigación y debate antes de hacerlo. Esto no ocurrió a nivel del CIN, ni tampoco

en la mayoría de las universidades nacionales.

Argumentar después de iniciado el debate que los fondos serán destinados a evaluar el impacto ambiental

de las empresas es tan perverso como utilizarlos rápidamente en inversiones de carácter social que tornan

difícil su crítica.

Las universidades públicas nacionales tienen como recurso económico principal el presupuesto nacional

que se nutre a su vez con los impuestos pagados por la sociedad. Desde las personas con más altos ingresos

hasta las más pobres entre los pobres contribuyen a que las universidades públicas subsistan. Irónicamente,

entre quienes contribuyen están las víctimas directas e indirectas de las malas operaciones de minera La

Alumbrera.

¿Es éticamente correcto recibir fondos de una empresa que dañó el ambiente y amenazó la salud de

personas en por lo menos tres provincias de Argentina, que violó en forma flagrante normativa vigente, y

cuya administración está en manos de tres corporaciones internacionalmente denunciadas por violación a

los derechos humanos, a los derechos laborales y agresiones al ambiente?

El Consejo Directivo de la Facultad de Psicología, pionero en el rechazo de los fondos aportados por

YMAD, se hizo estas preguntas y las respondió con la Resolución 166/2009 (ver

la Facultad de Psicología y de otras instituciones que luego siguieron su ejemplo es esencialmente ético.

Pero ha dejado al desnudo la inexistencia en el CIN y en las propias universidades nacionales de

mecanismos académicos de vigilancia y debate. Como cuerpos sociales especializados en conocimiento

aceptaron recursos económicos sin antes haber utilizado el conocimiento disponible en las propias

universidades, en la Justicia y en el resto de la sociedad.

Este documento no solo fundamenta técnicamente el rechazo a los fondos de YMAD. También requiere de

la Universidad Nacional de Córdoba, de las otras universidades nacionales y del CIN la implementación de

mecanismos de vigilancia y debate para mejorar los dispositivos de recepción de recursos económicos, sea

cual sea su origen.

El presente informe ha sido realizado por la Cátedra de Biología Evolutiva Humana de la Facultad de

Psicología (Universidad Nacional de Córdoba) en conjunto con la Fundación para la defensa del ambiente

(FUNAM), ONG con status consultivo en el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC,

Nueva York). Ha sido realizado para el Instituto Superior del Ambiente (ISEA) de la Universidad Nacional

de Córdoba, el Consejo Superior de la UNC y el CIN, pero también para la Unión de Asambleas

Ciudadanas (UAC), la RENACE y los vecinos afectados por las malas prácticas de

Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero (y eventualmente Córdoba y Santa Fe). Sus contenidos pueden

ser utilizados en forma libre, parcial o totalmente, con la sola condición de mencionar la fuente.

.

es legal. Cumple indudablemente la Ley Nacional 14.771/1959,Alumbrera Limited viene operando y teniendo importantes beneficios económicos desde por loAlumbrera Limited violaronXstrata Copper, Goldcorp Inc y Yamana Gold.Anexo 1). El rechazo deAlumbrera Limited en

 

Anexo IV: Declaración “No a los fondos mineros” – UBA

 

No a los fondos de la Minera contaminante

Docentes, investigadores, estudiantes, trabajadores no docentes de la Universidad de Buenos

Aires, acompañados por la presencia de organizaciones ambientalistas, nos reunimos el lunes 24 de agosto

para impulsar un movimiento de lucha que tiene como principal reclamo el rechazo por parte de las

Universidades Públicas y particularmente la UBA a los fondos provenientes del YMAD (Yacimientos

Mineros Agua del Dionisio), como parte de la Unión Transitoria de Empresas que conforma con la Minera

La Alumbrera Ltda. Esta última es la encargada de explotar la mina a cielo abierto más grande del país,

ubicada en la provincia de Catamarca, pero cuyos efectos contaminantes se extienden a Tucumán y

Santiago del Estero.

El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) ha aceptado por segunda vez consecutiva los fondos que por

la ley 14.771 deben ser distribuidos entre las Universidades Nacionales a raíz de las utilidades generadas

por las Mineras. Con el acuerdo ciego de prácticamente el conjunto de las autoridades universitarias,

rectores y decanos, entre el período 2008-2009, ha entrado a la Universidad Pública 87 millones de pesos.

El miércoles de la semana pasada se ha aprobado en la comisión de presupuesto del Consejo

Superior de la UBA, con el rechazo de una sola consejera, la aceptación de estos fondos, cuyo destino y

utilización ya se ha fijado con anterioridad (los 3,4 millones que corresponden a la UBA fueron utilizados

en la compra del Cine Cosmos, el cual se utilizará para los cursos arancelados del Rojas). Esta semana el

expediente pasará como tratamiento en la sesión plenaria del Consejo Superior. Cabe señalar que si hoy

está en tratamiento para que el Consejo Superior pueda decidir si acepta o no los fondos, es gracias a que la

Dirección de Contabilidad puso un freno a la intención del ex secretario de hacienda, Hernán Piotti Lopez,

de hacer uso del dinero sin tomar en cuenta lo que diga el Consejo Superior, algo que es antiestatutario.

Lamentablemente, haber defendido el derecho democrático al acceso a la información y al derecho a definir

sobre los fondos de la UBA le costó el puesto de trabajo a la directora de Contabilidad, Valeria Alonso,

quien fue desplazada de su cargo. Las autoridades recurrieron a la persecución y al apriete para que esto no

saliera a la luz.

Sin dudarlo, sin cuestionamiento alguno, sin debate y lo que es peor, ocultando al conjunto de la

comunidad académica la procedencia de estos fondos, se está intentando reafirmar el ingreso del dinero en

el conjunto de los Consejos Directivos y Superiores de cada una de las Casas de Estudios.

Como contrapartida, se está gestando a nivel nacional un gran movimiento de lucha de docentes,

estudiantes y trabajadores no docentes, que junto a las organizaciones sociales, ambientales y de los

pueblos afectados por la producción minera, ha logrado transformar este tema en un debate público

nacional y ha conquistado en algunas Unidades Académicas el rechazo de los fondos, tal como ha sucedido

en el Consejo Directivo de la Facultad de Psicología y la Facultad de Humanidades de la Universidad

Nacional de Córdoba, en la Universidad Nacional del Sur (Bahía Blanca), en la Universidad Nacional de la

Patagonia, sede Esquel, en la Facultad de Cs. Sociales de la UBA, etc.

La Alumbrera consume el 25 % de la energía eléctrica suministrada sobre el NOA y el 87 % del

consumo total de la Provincia de Catamarca. Insume cuatro millones de litros de agua por hora, cien

millones de litros por día, lo que ha generado la sequía total de varios acuíferos, limitando el acceso de este

recurso a las poblaciones locales. Son recurrentes los cortes de luz y agua sobre las poblaciones. Por la

utilización de cianuro y otras sustancias (método prohibido en muchos países por ser altamente

contaminante) se ha provocado la contaminación de los canales de agua que son utilizados para el consumo

de la población y para las actividades agropecuarias. Se muelen diariamente cerca de 150 mil toneladas de

roca, lo que genera nubes de polvo, provocando múltiples enfermedades respiratorias. En los últimos años

se ha comprobado un aumento del 600% en los casos de cáncer. Sin embargo, los sucesivos gobiernos,

incluido la gestión de los Kirchner, han reafirmado la privatización de este recurso, les han otorgado todo

tipo de exenciones impositivas, además de ser casi nulas las regalías, han eliminado todo tipo de controles

sobre la actividad y han subsidiado en forma permanente a este sector, siendo que el 97 % de las utilidades

de las Minas se van al exterior. Las complicidades del gobierno nacional son tales que en la página Web de

la Secretaría de Minería de la Nación sólo se habla de las bondades de la producción minera.

Rechazamos estos fondos no sólo porque defendemos un Sistema Estatal Único de financiamiento de

nuestra Educación Superior, sino porque pensamos que la Universidad Pública con sus investigadores y su

producción de conocimiento debe estar al servicio del pueblo y no en favor de la apropiación privada y el

lucro capitalista. Aceptar los fondos significa para la Universidad Pública constituirse en cómplice del

saqueo de nuestros recursos naturales, de la minería a cielo abierto con sus graves efectos contaminantes

que produce sobre la población, del agotamiento de recursos limitados como es el agua y la energía

eléctrica, del escaso valor de uso que tienen estos metales, utilizados básicamente como reservas de

riquezas y consumos suntuarios. Hoy varios equipos de investigación de la Universidad de Buenos Aires

abordan desde distintas disciplinas los temas relacionados con esta actividad desde una ciencia y un

pensamiento social crítico, señalando los efectos destructivos e irreversibles sobre el medio ambiente y la

vida humana.

Sin embargo, contra el trabajo de muchos docentes e investigadores independientes, las

corporaciones mineras han logrado comprometer con sus dineros el silencio de las autoridades

universitarias, y más aún hacer avanzar a través de todo tipo de convenios la investigación y la utilización

del espacio público de las Universidades al servicio de las necesidades de la Mina contaminante. Esto es lo

que ha sucedido en la Universidad Nacional de Tucumán, donde un primer informe de un grupo de

especialistas-investigadores ha llegado a la conclusión que la Mina no contamina. Por otro lado, comienzan

a proliferar convenios bilaterales entre las distintas Unidades Académicas y los gobiernos provinciales,

municipales y hasta directamente con las Mineras en vistas a favorecer su infraestructura y por lo tanto

hacer acrecentar sus ganancias. Como es el caso del convenio establecido entre el gobierno de Catamarca y

el Instituto Superior de Ingeniería del Transporte, dependiente de la Facultad de Cs. Exactas y Naturales de

la UNC, utilizando los recursos estatales para mejorar el transporte ferroviario utilizado por las Mineras.

Tanto es el interés particular de las camarillas que despiertan estos fondos privados que se ha

avalado sin ningún tapujo a una empresa, como es La Alumbrera, cuyo Presidente se encuentra acusado en

EEUU por lavado de dinero y cuyo vicepresidente, Julián Rooney, está procesado por disposición de la

Cámara Federal de Tucumán Nº II por violación del Art. 55 de la Ley 24.051, un delito federal, que refiere

al vertido de residuos tóxicos que contaminaron el agua, el aire y el suelo, afectando la vida y el ambiente

general. Es decir las autoridades Universitarias además de avalar el saqueo de los recursos naturales y la

depredación del medio ambiente, también están avalando a delincuentes.

Sin embargo, estamos los que estamos convencidos que el sistema universitario y científico podría jugar un

papel significativo en la Sociedad porque es uno de los pocos actores públicos que puede proveer los

saberes técnicos independientes en función de satisfacer las necesidades populares. La universidad pública

podría generar un servicio de suma importancia, no sólo a las localidades en disputa con las corporaciones

mineras sino a todo el país, que necesita conocer qué decisiones toman nuestros gobernantes en materia

productiva cuando los bienes comunes están en juego. Por eso, quienes firmamos esta declaración,

seguimos defendiendo una Universidad Pública, gratuita, masiva y con autonomía para la producción

científica, apostando a una visión crítica e independiente de las autoridades, de los gobiernos de turno y de

la producción privada.

Desde este espacio convocamos a todos los docentes, investigadores, trabajadores no docentes,

estudiantes, organizaciones sociales, de DDHH, organizaciones ambientalistas, y a toda la comunidad

educativa a participar de una concentración y una radio abierta sobre el Rectorado de la UBA el próximo

miércoles a las 8 hs en Viamonte 430 a movilizarnos para exigir que las autoridades rechacen los fondos de

las Minas contaminantes.

 

Firman y adhieren: Organizaciones gremiales y comisiones internas: FUBA, Conadu H, AGD-UBA, Centro de Estudiantes de

Ciencias Sociales, Centro de estudiantes de Filosofía y Letras, Centro de estudiantes de Cs. Exactas y Naturales, Centro de Estudiantes

de Psicología, Centro de Estudiantes de Veterinaria… Consejeros: Margarita o Campo, Minoría de Graduados de la Facultad de

Ciencias exactas

Ileana Cellotto, Minoría de graduados de la Facultad de Psicología, Mariela Solesio, Consejera Superior por la minoría del claustro

estudiantil. Alejandro Lipcovich, Consejero Directivo por la mayoría del claustro estudiantil: Martín Pérgola Consejero mayoría

estudiantil FCEyN, Federico Holik Consejero minoría graduados FCEyN y miembro de AGD-UBA. Docentes / Investigadores,

Becarios Conicet , Ubacyt y Foncyt de la UBA: Pablo Bergel, Sociólogo, Alicia Rodríguez, docente UNGS y miembro de Tribuna

Ambiental. Organizaciones estudiantiles: UJS-Partido Obrero, Corriente Julio A. Mella, La Mala Educación, La Mariátegui, En Clave

Roja-PTS, Socialismo Libertario, Frente Universitario Proyecto Sur, Viejo Topo-Poder Estudiantil, Viejo Topo-Colectivo

Universitario, JXI – Coalición Cívica, En Acción- Exactas, Rebelión (El Andamio, Los Necios y El Estallido). Organizaciones

ambientales y de DDHH: Viviana Puccio , Tribuna Ambiental, Jorge Steimbach, Tribuna Ambiental, Matías Neglia, Tribuna

Ambiental. Saludos, nos vemos en el Consejo Superior Viamonte 440 Capital el día miércoles 26/8. Seamos puntuales. A las 8 hs. Nos

vemos!!

 

Anexo V: Debate en la UNLPam por fondos mineros, diario

La Arena.

 

Declaraciones del rector Maluendres.

 

Debate en la UNLPam por fondos mineros

 

El rector Maluendres envió un proyecto al Consejo Superior para que ingresen esos fondos. Dijo que “no

escapamos al debate” y que “promovemos cualquier denuncia” si hubiera una violación a la normativa de

protección del medio ambiente. El Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam)

comenzó a discutir el ingreso y distribución de fondos provenientes de las utilidades de un emprendimiento

minero en Catamarca que fueron cuestionados por el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, por su

procedencia ya que la empresa violaría las normas de protección del medio ambiente. El dirigente de

DDHH había pedido que no fueran aceptados “por motivos éticos”. El rector Sergio Maluendres entregó en

la última sesión del Consejo, realizada el miércoles, un proyecto para tratar el ingreso de esos fondos a

repartir del emprendimiento minero Bajo La Alumbrera, de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio

(YMAD), ubicado en la provincia de Catamarca. Estos dineros, que se distribuyen, en diferente grado,

entre las más de cuarenta universidades públicas nacionales, fueron objetados por Pérez Esquivel en una

nota que envió al Consejo Interuniversitario Nacional y a cada rector. En la misiva reclamó a los

funcionarios universitarios que rechacen la distribución de 36,8 millones de pesos “por el hecho de que

provienen de una actividad destructiva y contaminante, que genera cada día más violaciones a los derechos

humanos de las poblaciones aledañas al mega-emprendimiento”.

Ingreso y distribución.

Maluendres explicó a LA ARENA que el miércoles ingresó el proyecto junto con la carta de Pérez Esquivel

que objeta esos fondos. El rector pampeano indicó que esta es la segunda distribución que se hace, ya que

en 2008 llegaron a 50 millones de pesos y fueron aceptados por la UNLPam. Maluendres explicó que

“estos fondos se han comenzado a repartir desde 2008, porque están establecidos en una ley del año 1958

que fue votada por el Congreso Nacional, en la que indica que la Universidad Nacional de Tucumán y las

otras universidades nacionales percibirán un porcentaje de las utilidades de ese emprendimiento. En este

sentido, la solicitud de Pérez Esquivel y de otros organismos universitarios que pidieron que no se los

acepte es una solicitud claramente ilegal. No podemos no ingresarlos a estos recursos, porque sería de mi

parte un incumplimiento de funcionario público. Sólo el Consejo Superior puede hacerlo”.El rector aclaró

que “nos interesa el debate” y por eso ahora el Consejo Superior cuenta tanto con el proyecto como con la

carta y otros fundamentos en contra de la distribución. La iniciativa del Rectorado, como la elevada el año

pasado, pide la aprobación del ingreso de los fondos, que son 774.639 pesos para la UNLPam, y además

hace una distribución en proyectos institucionales, tal cual lo ordena la ley. “Esos dineros se distribuyen en

un 50 por ciento a la Universidad de Tucumán, que es la que descubrió y explota el recursos, y el otro 50

por ciento al resto va a las casas de estudios. El CIN recomendó que fueran para proyectos institucionales y

en nuestro caso se va a usar una parte sustancial en incrementar las becas, unos 160.000 pesos, para

estudiantes, otros 240.000 pesos para reforzar el programa de transporte y otros 50.000 para seguridad e

higiene”.

Cumplir con la ley.

El rector consideró que “es un tema controvertido a la hora de tomar una definición, pero nosotros tenemos

argumentos claros y precisos. El YMAD es una empresa estatal mixta que integran la Universidad de

Tucumán, la provincia de Catamarca y la Nación. Hay denuncias que han tomado estado judicial sobre

violaciones a la normativa de protección del medio ambiente por la explotación a cielo abierto que se hace

en Catamarca. Si bien se aceptan los fondos por ley, también queremos que se cumpla la ley, y por ello no

vamos a tener complicidad con cualquier irregularidad si prosperan las denuncias, que algunas ya han

prosperado, en la justicia”, indicó. “Esto no nos hace cómplices de situaciones que se están denunciando, y

es más, promovemos cualquier denuncia de violación a la normativa de protección del medio ambiente. Por

eso desde el CIN se ofreció y se convocó a Pérez Esquivel para poner investigadores y científicos para

tener una activa participación en el control de La Alumbrera. Queremos que se cumpla la ley”, dijo.

Fuente:

http://www.laarena.com.ar/la_ciudad-debate_en_la_unlpam_por_fondos_mineros-35841-115.html

 

Anexo VI: La resolución de la CIN

 

Asuntos Económicos

“YACIMIENTOS MINEROS DE AGUA DE DIONISIO”.

DISTRIBUCIÓN DE LAS

UTILIDADES LÍQUIDAS.

Visto:

 

las disposiciones de la ley 14.771, art 18 inc. c, que prevén la distribución de

utilidades de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio entre las universidades del

Estado, y la nota de la empresa que informa que a la fecha hay Pesos Treinta y Seis

Millones Ochocientos Mil ($ 36.800.00.-) disponibles. Y

 

Considerando:

 

que debe procederse a formular un criterio de asignación a cada Universidad; que

analizadas distintas posibilidades, recoge la mayoría de los votos la que propone

aplicar criterios similares a los de la anterior distribución.

 

Por ello,

EL CONSEJO INTERUNIVERSITARIO NACIONAL

Acuerda:

 

Art. 1 : Proponer la distribución de las utilidades líquidas y realizadas de los

“Yacimientos Mineros de

Agua de Dionisio” disponibles a la fecha del presente, aplicando igual criterio al

establecido por el Ac. Pl. N 672/08.

Art. 2 : Sugerir a las instituciones universitarias favorecidas que asignen estos

fondos a proyectos institucionales.

Art. 3 : Regístrese, dése a conocer y archívese.

 

Norma Beatriz Costoya Darío P. Maiorana

Secretaria Técnica Presidente

 

22
may
09

Ivoskus, el intendente de la “capital del trabajo… precarizado…” vino de campaña a la UNSAM

¡EL GOBIERNO UNIVERSITARIO PONE LA UNIVERSIDAD AL SERVICIO DE LOS EMPRESARIOS Y JUNTO AL GOBIERNO MUNICIPAL ADMINISTRA SUS NEGOCIOS!

En San Martín hay dos realidades, la primera, la de los negociados y convenios a favor de las grandes empresas por parte de los establecimientos educativos superiores como la UNSAM, la de la “seguridad” contra los pobres combatida con la gendarmería en los barrios criminalizando la pobreza,  y las jugosas ganancias de los empresarios en todos los años de crecimiento económico.

Del otro lado del muro tenemos las villas miseria, cada vez mas pobladas de trabajadores y sus familias sin acceso a vivienda, la educación con escuelas que se caen a pedazos  y docentes precarizados,  la persecución injusta a la juventud de los barrios pobres como Cristian Zapata y Cesar Huder  de Villa Progreso apresados injustamente desde hace 4 meses por la policía bonaerense que los gobernantes quieren reforzar, y la gran precarización laboral existente en San Martín , donde miles de jóvenes que ingresaron durante los últimos años de crecimiento económico a las fabricas con relaciones laborales en negro, ahora que hay crisis son despedidos y suspendidos o cierran las fabricas , manera con la que los empresarios les hacen pagar la crisis.

Ivoskus es quien dijo que ha llevado su gestión adelante gracias a trabajar “codo a codo” con el empresariado y las cámaras empresarias y quien alienta el despliegue de la gendarmería en San Martín estimulado por el gobierno Kirchner para “paliar la ola de inseguridad”; Ivoskus es quien fuera “miembro fundador” de la UNSAM (S.A.) y quien lanzó en abril la  “Agencia de Desarrollo Local San Martín” (ADELSAM) junto al Rector Carlos Ruta. Ivoskus es también Daniel, su hijo y candidato a consejal, profesor de la UNSAM, titular de la cátedra “Responsabilidad Social Empresaria” de la Escuela de Economía y Negocios y difusor de dicha ideología que intenta legitimar socialmente al capitalismo y, especialmente, a convenios como el que la UNSAM firmó con la multinacional Minera Alumbrera de Catamarca, la expoliadora y la contaminadora.

El rector Carlos Ruta, que va de aquí para allá tras cuanto proyecto empresarial presente Ivoskus, dice que no quiere más una universidad cerrada, sino que tiene que estar abierta: ¡abierta a los negociados, a los convenios, al trabajo precario, al repliegue de las carreras universitarias en los intereses empresariales! ¡Pero una universidad cerradas al pueblo pobre y a los trabajadores!

¡POR UNA UNIVERSIDAD AL SERVICIO DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO POBRE!

¡POR CARRERAS UNIVERSITARIAS BASADAS EN LAS PROBLEMÁTICAS SOCIALES MÁS ACUCIANTES Y GENUINAMENTE ENCAMINADAS AL PROGRESO CIENTÍFICO Y SOCIAL!

¡ELLOS HACEN POLÍTICA CON NOSOTROS, CONTRA NOSOTROS Y CONTRA EL PUEBLO TRABAJADOR! ¡NO PODEMOS QUEDARNOS CON LOS BRAZOS CRUZADOS!




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